Torres de la Peña
Guerra Civil en México 1915...

“Durante la Guerra Civil, después de la Revolución, Tranquilino y Trinidad tomaron partido a favor de Venustiano Carranza, y cuando entraron los contrarios a Galeana les quemaron las casas. Entonces tío Graciano tuvo miedo y dijo: “Vienen para Iturbide” (p. 9). Esa misma tarde nos fuimos para Linares, nos quedamos en Los Pinos, y al día siguiente llegamos hasta Las Anacuas (p. 10). 

“Entonces ya había camino para coche de caballos de Iturbide a Linares. Cuando nos fuimos iban en uno de éstos Graciano, Jesusita y Altagracia (p. 16).  Como él tenía dinero, en cuanto llegó a Linares compró una casa y rentó un local para comercio (p. 10). 

Rueda de Molino de Mezcal

“Antes de irnos para Linares tío Graciano tenía tres o cuatro ranchos de vino, lo transportaban en botas de cuero de chivo. Eran de castrado grande, los volteaban al revés, con el pelo para adentro; por el pescuezo sacaban todo el cuerpo del animal para que quedara la bota, luego le ponían tapones de madera. También tenía una labor en La Laguna, donde sembraban maíz y papa (pp. 13-4).

“Rutilio también tenía un pequeño comercio en San Pedro antes de 1917, y cuando vivió en Caja Pinta iban a venderle mezcal de la sierra. En Caja Pinta también vivió Fructuoso (p. 12).

“Benito y Gilberto fueron hijos de Julián, y éste de Fructuoso (p. 62).

“En 1918 los bandidos atacaron Iturbide, el Alcalde era Remigio González quién dejó a unos cuantos muchachos para que defendieran al pueblo y él se fue a esconder (p. 13).

“Por ese tiempo se empezó a hablar de la Reforma Agraria. Algunos de los terratenientes principiaron a fraccionar sus haciendas. Una de ésas era La Parrita, que se encontraba al venir de Linares con rumbo a Iturbide. Papá compró un lote de 75 hectáreas, terreno de temporal. Pagaba 80 pesos por año a diez años, pero a veces tenía que prestárselos tío Graciano, porque no los sacaba de allí. Durante siete años vivimos en Caja Pinta en la pobreza más absoluta (p. 11).