Nostalgia, charlas, comentarios


La Parábola del Estudio

 “… mejor que andar a tientas”
 “… mejor que andar a tientas”.


- Ya tengo setenta años, dijo el duque Ping de Jin a su músico ciego, Shi Kuang.

Aunque quisiera estudiar y leer algunos libros, creo que ya es demasiado tarde.

- ¿Por qué no enciende la vela?, sugirió Shi Kuang.

- ¿Cómo se atreve un súbdito a bromear con su señor?, exclamó el duque enojado.

- Yo, un músico ciego, no me atrevería, protestó Shi Kuang. Pero he oído decir que si un hombre es devoto al estudio en su juventud, su futuro es brillante como el sol matinal; si se aficiona al estudio en su edad media, es como el sol de medio día; mientras que si comienza a estudiar de viejo, es como la llama de una vela. Aunque la vela no es muy brillante, al menos es mejor que andar a tientas en la obscuridad.

- El duque estuvo de acuerdo.

                                                   Liu Xiang (China, 77-6 a.E.C.)





Nuestra Señora de Nequetejé


El “test” de la psicoanalista nos interesó a todos. Ella había llevado a la expedición un álbum con reproducciones de obras maestras de la pintura. Los indígenas de aquel lugarejo -Nequetejé-, de aquella aldehuela perdida en las rugosidades de la Sierra Madre, miraban y miraban con admiración callada las láminas que despertaban en ellos excelencias y calidades agazapadas entre el moho de sus afrentas y humazos de sus recelos.

Cuando la psicoanalista arrancaba de su arrobamiento a los sujetos, con preguntas tendientes a clarificar los enigmas, los indios no eran elocuentes: dos o tres monosílabos jalados con trabajo.

Había en particular una lámina que incitaba la admiración colectiva: “Esa es la más chula”… “La más galana”, solía escucharse cuando pasaba ante los ojos alucinados.

Ante la clara tendencia, la psicoanalista hacía un alto y entregaba la emoción de los indios a nuestro estupor… Era cuando ella, igual que Monna Lisa, sonreía.

...El hombre bárbaro contemporáneo nuestro es un racimo de complejos; razona por simple análisis, porque carece del don de la síntesis, que es el patrimonio de las altas culturas. En este caso, han quedado hechizados -no es otra la palabra- por la imagen de la Gioconda.

Un año más tarde, hubo necesidad de hacer algunas enmiendas y verificar ciertos informes vagos para publicar el fruto de nuestras investigaciones; entonces volví a Nequetejé.  Esta vez recibí albergue en la sacristía de la capilla.

Dentro de la capilla había brotado un coro de alabanzas a la virgen pura e inmaculada. Monna Lisa, la casquivana, la jovial mujer del viejo Zanobi el Giocondo, sonreía a esta nueva aventura… Ahora, en Nequetejé, hacia milagros y le atribuían con la virginidad, ser madre de Dios.

En Nequetejé arden los cirios del fervor y las lámparas alimentadas con la esencia de la esperanza.

                                              de  “EL Diosero”
                                               por  Francisco Rojas González

Traje Huichol
Traje Huichol ¿es parte de la identidad?


¿Iguales o Distintos?: Fe, Esperanza y Caridad

1. ¿Cuáles son al menos cinco de los aspectos en los que los indígenas de Nequetejé y yo, como lector, somos iguales? , ¿y distintos?.

2. ¿Puedo identificar dos o tres de las conductas que tengo en común con la psicoanalista del cuento?, ¿y en las que difiero?

3. ¿Y con el antropólogo o narrador del cuento?.

4. Al hacer el análisis y síntesis sobre la fe y la esperanza de los indígenas mencionados en el texto ¿qué semejanzas y qué diferencias encuentro con las mías?, ¿y con las de los integrantes de “mi grupo”?.

5. Si aseguro que la fe y la esperanza de mi grupo son “superiores” o más “puras” que la de otros grupos de la comunidad ¿estaré viviendo en caridad o amor al prójimo ( Lv 19.18 y Mt 22.39)?


Iturbide NL - Traje Huichol
La Historia de los Otros

“ … Me dice el Viejo Antonio que le preguntó a los viejos más viejos que cómo le hicieron los dioses primeros para ponerse de acuerdo y hablarse si es que eran tan distintos sus pensamientos que sentían. Los viejos más viejos le respondieron, me dice el Viejo Antonio, que hubo una asamblea de los siete dioses ...”

“Dice el Viejo Antonio que dijeron los viejos más viejos que en esa asamblea de los dioses primeros, los que nacieron el mundo, fue mucho tiempo antes del ayer, que mero fue en el tiempo en que no había todavía tiempo. Y dijeron que en esa asamblea cada uno de los dioses primeros dijo su palabra y todos  dijeron: ‘Mi pensamiento que siento es diferente al de los otros.’ ...

“Después de que un rato se estuvieron callados, los dioses primeros se dieron cuenta que ya tenían un primer acuerdo y era que había ‘otros’ y que esos ‘otros’ eran diferentes del uno que era. Así que el primer acuerdo que tuvieron los dioses más primeros fue reconocer la diferencia y aceptar la existencia del otro.

“Después de ese primer acuerdo siguió la discusión, porque una cosa es reconocer que hay otros diferentes y otra muy distinta es respetarlos. Así que un buen rato pasaron hablando y discutiendo de cómo cada uno era diferente de los otros, y no les importó que tardaran en esta discusión porque de por sí no había tiempo todavía. Después se callaron todos y cada uno habló de su diferencia y cada otro de los dioses que escuchaba se dio cuenta que, escuchando y conociendo las diferencias del otro, más y mejor se conocía a sí mismo en lo que tenía de diferente. Entonces todos se pusieron muy contentos y se dieron a la bailadera y tardaron mucho pero no les importó porque en ese tiempo todavía no había tiempo.

                                                               Subcomandante Marcos




Hasta que la Dignidad se Haga Costumbre

Estela Hernández es hija de Jacinta Francisco Marcial, una de las tres indígenas a quienes la Procuraduría General de la República tuvo que pedir disculpas públicas (Feb. 2017), debido a la presión internacional, por haberlas encarcelado durante tres años por “secuestrar” a seis agentes de la Agencia Federal de Investigación, en tiempos en que era Secretario de Seguridad Pública nacional Genaro García Luna.

Su discurso ante el Procurador General de la República terminó con las palabras que encabezan este apartado.





¿Nunca es tarde… ?
¿Nunca es tarde… ?


It is not white hair that engenders wisdom.” Menander

No son las canas las que originan la sabiduría.


¡Me he de comer esa tuna…!
¡Me he de comer esa tuna…!