Actas, Informes, Cuentos y Leyendas


Arroyo "La Colorada" ( cruzando Iturbide )

El Tres Mil

En los años de apogeo de la Reforma Agraria el Gobierno Federal lanzó los Bonos del Ahorro Nacional para tener otra fuente de ingresos, y para hacerlos más atractivos periódicamente “sorteaba” como gancho entre los nuevos subscriptores cierta cantidad de dinero.

Doña Mariana fue de las primeras que se inscribieron en Iturbide, con tan “buena suerte” que se sacó 3000 pesos y los guardó en su castaña con llave, sin recordar que tenía en casa a su nieto Gilberto.

Poco después se principió a hablar de los aparecidos por las pilas de las tenerías del arroyo, y luego se supo que era donde jugaban a la baraja “los muchachos” o matones del pueblo. Para cuando doña Mariana se dio cuenta de que el fondo de su castaña tenía un agujero ya se habían ido por allí buena parte de los tres mil. 

Caigo, que no caigo

Contaba un viejito de La Laguna que durante varias noches lo despertó una voz que decía: "caigo, que no caigo...
caigo, que no caigo..." hasta que él se hartó de que lo despertaran y ya enojado le dijo "¡pues cáigase hijo de... !", y en ese momento le cayo encima un morral con dinero.

ventana de la Capilla de Camarones

La Doncella

Lina y Beto eran novios y “cundo sucedió lo que sucedió” ella le comentó a su mamá que se iba con él. Como las dos familias peleaban por un terreno ejidal, la madre le contestó que prefería verla muerta que viviendo con ese gañán.

Lina, para cumplirle el deseo, fue y se arrojó en la Cascada La Purísima, donde murió.

Desde entonces algunos de los vecinos y amigos de ella llamaron a la cascada “La Doncella”.

Cascada "La Doncella" en Cuevas

Las Bellotitas

Un día se encontraron en la calle doña Pola y don Adelaido, por lo que Pola aprovechó la oportunidad para decirle:

-Oiga, Yayo ¿por qué no pone a esos muchachos a hacer algo?, todo el día andan de vagos en la calle. Cuando crezcan y sean borrachos o rateros ya no va a poder enderezarlos.

-¡Ah, qué Polita!. ¿Qué otra cosa puede dar la encina si no es bellotitas?.

Y crecieron “las bellotitas”, pero no todas fueron iguales. Uno de ellos, Lupe, siempre fue abstemio y trabajador, le decían “la ambulacia”, pues recogía a sus hermanos y los llevaba a casa cuando los encontraba tirados en la calle. Otro fue a dar al penal por ladrón, y cuando lo liberaron contagió la tuberculosis al resto de la familia.

niebla por calle Aldama ( en Iturbide )

El Bardo del Pueblo

A Nabor le gustaba improvisar sus coplas para burlarse de sí mismo y de sus vecinos.

Un año sembró chile ancho en una huerta a la orilla del arroyo. Ya era fines de septiembre y el chile estaba muy tierno. Acostumbraban decir que si no helaba para el cuatro de octubre, “el cordonazo de San Francisco”, seguramente helaría para el día 15, “Santa Teresa”.

Alguien que pasó lo oyó lamentarse:
-¡Ay, chilar!, te vas a helar, pero no sé cuándo.

Canto al Líder Agrario

¡Vamos, Tacho!, la tabla te espera.
Y esa tabla que ves tachonera,
sería orgullo de un buen labrador.


No todo el que chifla es arriero.


Se le dice “tabla” a la parcela y “tachonera” era radiante (cielo tachonado de estrellas).

sierra "La Sarnosa"

Los cuernos

Cuando una muchacha traía dos novios o “andaba de mancornadora”, por algún tiempo se acostumbró en el Pueblo que al enterarse alguno de ellos de que le “estaban poniendo los cuernos” mostrara su inconformidad afilando un cuchillo y cortándole a “la pérfida” una de las dos trenzas.  

La Juanita

La Juanita “salió” coqueta y andaba con “El Gallo” y “La Perra”. El primero que lo supo fue El Gallo, la sorprendió hincada a la orilla del arroyo enjuagando la ropa que había lavado, y le cortó la trenza.

Cuando Nabor supo la tragedia, le compuso un corrido:
“Vuela, vuela palomita.
Dale recio a tu volido.
Anda avísale a Beni(g)no
que a Juanita la han herido”.

Por lo menos en el orgullo. ¿Quién sería Nino?.

De Compras

Mi carrera es muy cortita,
denca´ Pola anca´ Rosita.

Denca´: de en casa de. Anca´: a en casa de.

De Morelos y Juárez a Morelos y Madero, un cuadra de una tienda a otra, lado oriente de la plaza.

Otra Vez Yayo

¡A volar “caliandras” pintas o les “aparrucho” el nido!

¡Me lleva las ´naguas ´laigre!